miércoles, 11 de abril de 2012

La incomunicación en una sociedad interconectada


Hoy en día, son muchas las formas con las que podemos establecer una comunicación a distancia: el teléfono, chats, mails, cartas, etc. ¿de que nos sirve saber lo que pasa al otro lado del mundo si no sabemos como se siente quién esta a nuestro lado? a pesar de vivir en el siglo de las comunicaciones, nuestra sociedad se está convirtiendo en el reino de los mudos. Es así como en los países más desarrollados es donde hay mayor incomunicación, porque en estos, la tecnología es más avanzada, por ende tienen mayores medios indirectos para comunicarse. Contrario es el caso de los países del tercer mundo como por ejemplo: Nigeria, que al no tener acceso y disponibilidad de estas tecnologías sus formas de comunicarse son más presenciales.

La falta de comunicación social, es un factor que puede producir muchas enfermedades nutricionales como: obesidad, bulimia, anorexia; u otro tipo de disfunciones: angina de pecho, hipertensión arterial, infartos, consumo de tabaco, alcohol, etc. además de enfermedades del ámbito físico, la incomunicación también afecta al ámbito social, ya que sin comunicación no puede haber entendimiento, y sin entendimiento convivencia, y sin convivencia no hay relaciones sociales lo que obliga a esta personas a aislarse de sus pares y tienden a evitar el contacto directo con otras personas, además pueden perder la personalidad que es fundamental para sociabilizar.

Los juguetes configurados para adultos son individuales, vemos las noticias por la televisión, leemos la prensa, nos comunicamos con amigos virtuales a través de la red, pero nos falta el intercambio de sensaciones. El tocar, abrazar, acariciar, escuchar también son formas de comunicación y con la tecnología se va perdiendo. Es mas enriquecedora la relación persona a persona, aunque también se puede aprender de los medios tecnológicos, solo tenemos que saber digerirlos.

Desde antes de nacer ya existe comunicación con la madre, por ende es fundamental la comunicación, debido a que por naturaleza el humano es un ser sociable.

Antiguamente los padres regalaban a sus hijos juguetes simples, de manera que ellos usaran su imaginación y compartieran con otros niños. En cambio ahora los padres regalan a sus hijos los objetos o juguetes más tecnológicos que estén a su alcance, fomentándoles el sedentarismo y la incomunicación con los mismos padres.

No hacemos más que hablar de comunicación, cuando en realidad no nos comunicamos. Cada uno con su teléfono en la mano jugando, cada uno delante de su computadora chateando, etc. Como ven, nos hace falta mas intercomunicación, y esto empieza por ejemplo, diciendo buenos días a nuestros padres, preguntándoles como están o simplemente saludando a nuestros vecinos. Tenemos que dejar de estar tan pegados a relaciones virtuales, hay personas que tienes miles de amigos en redes sociales como Facebook, pero en la vida real tienen pocos o a veces ninguno.

Adicción a Internet



Con el continuo crecimiento de la Internet en todo el mundo, han aparecido muchos casos de personas que sufren psicopatologías relacionadas con esta. A este trastorno de dependencia a la red se le ha conocido de muchas maneras: desorden de adicción a Internet (Goldberg, 1995), uso patológico de Internet o uso compulsivo de Internet (morahan-martin y Schumacher, 1997)  


Enrique Echeburúa, catedrático de psicología clínica de la universidad del país Vasco, señala que el uso excesivo de este medio, puede causar adicción, y que las personas introvertidas, con poca vida familiar o con baja autoestima, son mas vulnerables a tenerla. Tiene mucha razón, ya que estas personas a través de la red, se encuentran con un mundo que les otorga todo lo que deseen, y pueden hablar con personas sin la necesidad de saber su identidad. De esta forma pueden crear un personaje a su medida, con características de su “yo ideal”. Esta adicción, también se hace presente en personas que por estar conectadas dejan de dormir si es necesario. Se sabe por medio de encuestas, que hay casos en que usuarios duermen 3 horas diariamente. Hay casos de personas que incluso están usando su ordenador mientras están comiendo con la familia, razón por la cual hay problemas de comunicación en esta, incluso algunos dejan de hacerlo para no peder ni un segundo en la red.

El hecho de que una persona deje de hacer otras actividades importantes, como estar con la familia, tener relaciones sociales, o también estar frecuentemente pensando en conectarse a la red en el momento en que no lo esta haciendo, son síntomas de esta adicción. Evitar no dejar estas actividades de lado es una forma de autocontrol que Echeburúa recomienda a los usuarios.

Como vimos anteriormente, hay distintos tipos de personas en las que se manifiesta esta adicción, sujetos que usan la red para obtener información, programas o juegos, sin tener contacto con otros usuarios (solo quieren lograr sus objetivos). Y otros que usan las redes sociales y correos electrónicos, que buscan en la red la interacción social. El número de adictos es un digito considerable en muchos países, y probablemente seguirá aumentando, ya que el mundo está cada vez más globalizado y cada día más y más personas tienen acceso a Internet. Por esta razón creo que este es un problema que psiquiatras y psicólogos debieran comenzar a tratar, dando ayuda o tratamientos a estas personas. También podrían advertir de este problema o darle recomendaciones a las personas que no padecen esta adicción, para evitar que sus familiares, conocidos, o mas importante aun,  sus hijos, que desde pequeños tienen acceso a este medio, sufran de esta misma, y de esta manera ayudaremos a disminuir las cifras de estos ciberadictos.